La pasada semana recibimos la visita de alguien muy especial, Huesitos. Como podéis ver, el nombre no podía quedarle mejor. Ha venido para contarnos su historia y estudiar con nosotros el cuerpo, nuestro proyecto de este trimestre. Con él, hemos aprendido que todos nuestros huesos conforman el esqueleto y que el más largo del cuerpo se llama fémur. También hemos aprendido que los huesos son duros pero... nos surgió una gran duda. ¿Los huesos se pueden doblar sin romper?
Hemos decidido investigarlo y, para ello, experimentamos con un hueso de pollo. Doña Paciencia, que está en la clase de superhéroes (historia que ya os contaremos en otro momento) nos mandó una carta para decirnos cómo podíamos comprobarlo. Necesitábamos un tarro, el hueso, un poco de vinagre y paciencia, mucha paciencia. El viernes podremos ver el resultado y comprobar si los huesos pueden doblarse sin romper y por qué.
Os dejamos alguna imagen para que veáis el proceso.