Hoy los peques tenían un día muy agitado y, con el día de sol que teníamos, no merecía la pena enfadarse así que pensando y pensando, entre todos, llegamos a una conclusión: cuando estamos portándonos mal con alguien, debemos pedir perdón. Da igual que sea un profe, mamá, papá, los abuelos... incluso un amigo. Pedir perdón es algo necesario.
Después del patio nos pusimos manos a la obra y cada peque hizo un dibujo con cosas bonitas: había un montón de flores, de corazones, de animales, de amigos abrazándose, de gente bailando y cantando...
Pensamos a quién le queríamos pedir perdón y por qué, que son las dos cosas igual de importantes. Si no se nos ocurría a quién le necesitábamos pedir perdón, pensábamos a quién le queríamos alegrar un poquito el día.
A veces se repetían muchos nombres y motivos: Quiero pedirle perdón a Fulanito porque un día le pegué, le empujé... Fuese el motivo que fuese, lo importante es que pensaron y se relajaron, llegando a decir esa palabra mágica: PERDÓN. Y después le entregaban el dibujo. Para que todos los peques tuviesen uno, si se repetía el nombre tenían que pensar en otro amigo. De esta forma, veréis que cada peque ha llegado a casa con un recuerdo de otro compañero, bien para pedirle disculpas, bien para alegrarle un poquito el día.
Y he de decir que, sorprendentemente, algún peque hizo memoria y también me pidió disculpas a mí, algunos por gritar, otros por no escuchar en algún momento... Así que gracias, peques, porque habéis aprendido a pedir disculpas y también a perdonar. Así, cualquier día...¡nos iremos del cole bailando!💛💙
Gran trabajo el de hoy!! Llegó a casa muy contento con el dibujo de un compi!
ResponderEliminarCon esos dibujos tan maravillosos seguro que todos se perdonaron, además de alegrarnos el día a todos¡
ResponderEliminarCreo que tenemos mucho que aprender de ellos. 😍😍😍😍
ResponderEliminarBravo👏👏👏,son geniales estos niños,menudos artistas!!!!
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